¿PARA CUÁNDO LAS PERSONAS?
Año tras año, el calendario se llena de efemérides reivindicativas de los derechos “colectivizados”, parciales o de sectores concretos de la Sociedad, generalmente envueltos de la propaganda ideológica y partidista que todo lo pervierte, corrompe y manipula en función de los intereses creados.
El caso es que entre las manifestaciones y reivindicaciones en función del sexo, las condenas de la violencia dependiendo de quien sea la víctima y las comparsas en favor del orgullo que supuestamente hay que tener en función de la orientación sexual, así como las reivindicaciones territoriales en función del idioma o de batallitas de otra época, no hacemos otra cosa que vivir en un permanente ambiente de hostilidad contra todo.
Me pregunto, qué pasaría sin en lugar de vivir en una constante tensión reivindicativa de todo, por todo y contra todo, para luego terminar votando a los mandatarios de turno de siempre, dejarámos al fin de etiquetarlo todo, de generar guetos o sectores sociales y empezarámos de una vez por todas a apostar simple y llanamente por los “Derechos de las personas” reconociéndonos verdaderamente iguales en nuestra condición humana, sin guettos, etiquetas, ni ideologías.
En el idealismo que nos caracteriza a los poetas, yo sí apuesto por una sociedad libre de la hostilidad permentante, reivindicando todo y contra todo un día sí y otro también. Apuesto por una Sociedad donde poder opinar en libertad sin la agitación constante de posicionamientos ideológicos totalitarios que no admiten la menor discrepancia.
Mientras tanto parte de la sociedad seguirá inmersa en la hostilidad reivindicativa y manifestandose por los derechos de según quien, contra la violencia según hacia quien y por la libertad de opinión según de quien. Pero yo, desde mi visión idealista me seguiré preguntando ¿Y para cuándo las personas?
10/03/2023 © Albert Hidalgo
MALTRATADA NACIÓN
MALTRATADA NACIÓN Pues sí, esta es la maltratada nación que habitamos, este frondoso árbol que por no mimarlo y regarlo y no podar sus malas hiervas, amenaza romperse en cualquier momento. Después de barbaries como los atentados contra la casa cuartel de Zaragoza en 1987 o la de Vic en 1991, después de atrocidades como la del Hipercor de Barcelona en 1987 y brutales episodios como el atentado de Irene Villa en 1978, el cruel asesinato de Miguel Angel Blanco en 1997 o el inhumano secuestro de Ortega Lara en 1996, todavía hay quien cree que es posible hablar con la obstinación irrefrenable de los independentismos. Después de décadas de sutil manipulación ideológica en Cataluña, de años de brutal adoctrinamiento con sus símbolos estelados, plásticos amarillos, panfletos y todos los medios audiovisuales al servicio de la causa secesionista, de la dudosa legalidad de varios referéndums, consultas, plebiscitarias e intentonas golpistas con líderes fugados o condenados en las...

Comentarios
Publicar un comentario